Mi mano está aferrando esta distancia
que se escabulle. Y una y otra vez trata
de juntarla, y camina por el tiempo.
Qué lindo digo, es que lo que importa
nunca se aleja y nunca pasa. Siempre es
y es ahí adentro en mi fondo y bien profundo
el fondo de una caminata en vano.
Algún día lejos va llamarse acá
algún día el algún día va a ser es
y nada que ver, sigo caminando
y mi mano está tan vacía y tan libre
sostiene sólo una felicidad
que es tan liviana,
que es tan yo.