8.2.14

Qué de mesas, hoy,
qué de sólo yo,
qué de negro,
qué de noches.
Mi frente y yo nos atrapamos en insomnio
y decidimos levantarnos, calzarnos
estos cepos de ya me voy a olvidar.
No sabemos si escribir, no sabemos si volar
o si pararnos a ver
y cocinarnos la cena de mañana.
Mi frente en péndulo se escapó con mi historia,
se fue drogada y me dejó viendo sin saber.