8.7.13

¡Tapúm! Capullo, ritmo y perdición.
Punza el sueño en la tarde caliente
y hablás con vos como si fueses lejos,
el lejos de cinco anteojos de sol,
de un hombre que camina solamente.
Es que hoy no me sé y quiero igual decirlo,
largarlo en cementerio de chatarra,
porque nuestra parte animal también
vive, y también escupe esculpiendo
símbolos de emoción que siempre mueve.

Es el gran plagio universal,
es un sentimiento escurridizo

La historia es historias, es muchos yos
en un tiempo, o más tiempos en un yo,
y esta suma es presente, es caminar
por adoquines siempre sucesivos
en la tarde eterna de un café erótico,
que se hace noche y día con el chasquido
de éste, mi único dedo autoritario.

  Así mi pasión se revuelve y veo
a un hombre construyendo, a un hombre yendo:
¿Como andás, Marco, puedo acompañarte?