20.3.11

Agujerito


Sentada y piernas cruzadas,

una terraza, infinitas terrazas

y una escalera alta, muy

alta y es la chica que es

nada más, todo menos

y ahora sentada un escalón

al segundo y otro más y más

y más y más grande es la luna

de su hipnosis. Dulceluna inaferrable

más chica que la mano y los ojos

en ella.

¿A dónde querés ir, chiquita? Estás quieta

muy.

Ahí allá y por afuera y por adentro, ahí también

ahí también, también ahí y también

ahí.

Lindas mirá las escaleras, lindas

y bajan y se envuelven, te envuelven,

todos bajamos, pasos, pasos, ves

cuantos pasos somos y oís

las cabecitas que bajan, así es

hermoso, perfecto, ¡sí! una más.

Una escalera, infinitas escaleras

y bajadas, cabecitas que ruedan

ojos que ruedan. Montón, montón.

Abajo el edificio pesa, cemento y versos se comprimen

si no hay lugar en quejas y ladrillos y ais. Abajo

están las bolsas, la ceniza y la sombra, pero no importa

igual no se entiende. Igual

bajá viste, que esta orgía es divertida

los que nos copiamos, los igual

los que nos tenemos, los que nos derretimos

te esperan,

es una fiesta. Ya

infinitas escaleras que suben, volá

nenita que sos rápida. Subí subí

arriba de todo, lo más alto

y los pisos son

cada vez más livianos

y sus pies crecen

cada vez más rápido

y todos juntos se enrollan, se mezclan,

trepan, suben,

terraza.

Un segundito, listo, ahora mejor,

hay viento y la bolita, la luna

se escapa. Los puntitos también,

pero tratemos de subir, ¿soga?

¿escalera? No importa,

sentada y piernas cruzadas,

y una escalera alta, muy

ojos cerrados o y muy abiertos

Shhh. Lean en voz baja.

Ahora que nadie me moleste

tengo que subir mucho

para ver el cielo.

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