cosas olvidadas, siempre dispuestas
a tirarte de la manga, vení.
Noviembre ya me acuerdo
de estas islas
piedritas con garantías de
sonrisas
que paso y chapoteo sin parar.
Noviembre yo te sé muy
bien, sabemos
quienes somos y el amor
que hicimos
tambaleante, innovador,
clasiquísimo,
noviembrea con latidos
uniformes,
que sí, que no, que buen
día y buenas noches
¿cómo hacés para no
morirte nunca?
Noviembre de cosecha
fulminante,
de risas clandestinas,
picaronas
utopías bombardeadas,
vaivén.
Noviembre segundeando con
pasión
tremendas avalanchas de
quizás
atrás de una puerta
entornada bien.
Y ahora tengo ganas de
florecerte,
mesecito tímido, no te
frustres,
estoy con esta pala,
transpirando
tierra sucia de mi amor,
gigantescos
intentos de no ser, viejo
escultor
me llaman y, sí, tienen
razón.
Son todos transparentes,
guías
míos que me empujan hasta
algún siempre,
¿dónde es, falta mucho?
¿No te das cuenta
que por acá pasaste y
recorriste,
hiciste, pintaste, diste,
viviste?
No. Cabizbajo, piso y
alquitrán,
¡basta entonces! Mejor
amanecé
que estás oscuro y los
grillos confunden
y las estrellas están
lindas pero
mañana van a ser mucho
más grandes
qué cielo cielo cielo tan
celeste
y profundo.
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